Estructura
En los meses más fríos del año, a veces a los motores diésel les cuesta arrancar. A menudo el calor generado no es suficiente para poner el motor en marcha. La cámara de combustión no registra el calor necesario. Las pérdidas de calor debidas a los cilindros fríos y el aire aspirado impiden el autoencendido. Sin este aporte de calor el motor diésel no alcanza las temperaturas necesarias.
El funcionamiento de los calentadores
Básicamente los calentadores tienen la función principal de suministrar energía adicional para el arranque. Los calentadores de NGK son los donantes necesarios de energía. Antes de arrancar el motor, se aplica tensión al calentador y el tubo incandescente se calienta a más de 800 ºC. Este calor mejora considerablemente la capacidad del arranque en frío del motor. La formación de calor de los calentadores optimiza además la combustión reduciendo así la formación de humos y otras emisiones.
Posición de montaje en el motor
Los calentadores se montan en la culata. La varilla de incandescencia se eleva hasta la cámara de encendido o las precámaras, pero debería estar situada exactamente en el borde del remolino de la mezcla, a fin de que el calor pueda llegar donde se necesite. Sin embargo, no deberá llegar demasiado lejos en la cámara de combustión porque de ser así no se garantizaría la preparación del combustible ni la formación de una mezcla de aire y combustible capaz de encenderse.



